Álvaro nos cuenta la maravillosa historia de su papá Félix, un inmigrante italiano que abandonó sus hábitos como sacerdote por amor.
La vida de Félix en Italia y sus comienzos como sacerdote
Félix nació en Sant’Elia a Pianisi, Provincia de Campobasso, Región Molise. Vivió junto a su madre, padre, su hermana y su hermano en aquella localidad italiana. En su juventud, tomó la importante decisión de convertirse en sacerdote.
En Campobasso se encuentra el Castillo Monforte, Félix se encargó de construir la fontanella que se encuentra allí y fue el director de la iglesia. Se lo podría definir como una persona muy devota de la religión católica, perteneció a la Orden franciscanos capuchinos y fue cercano al Padre Pio.
El comienzo de una maravillosa historia de amor
Al momento de misionar, Félix tenía que elegir entre ir a Chad o Chile. Fue el Padre Pío quien le sugirió que viaje al país africano, pero luego le aconsejó que elija Chile.
Se instaló en el país vecino, para ser más precisos en Arica, una ciudad portuaria del noroeste del país vecino. Allí, conoce a una mujer que se encontraba atravesando un momento difícil, ya que una de sus amigas había fallecido y se acercó a la parroquia donde se encontraba Félix. Cuando se conocieron iniciaron una amistad, ella asistía a misa y tenían largas charlas.

Pero todo empezó a cambiar y, cuando se dieron cuenta de lo que sucedía, él decide abandonar los hábitos, dejar la congregación, solicitar la dispensa del Papa e iniciar una maravillosa historia de amor, junto a quien fue su compañera hasta el último día de su vida.
Solo pudieron contraer nupcias por civil, ya que la dispensa llegó casi una década después, haciendo imposible que puedan casarse por iglesia.
Durante varios años, cortó comunicación con su familia en Italia, porque sentía vergüenza de la decisión que había tomado.

En reiteradas oportunidades su papá le había aconsejado que recapacite con la idea de ingresar a la congregación y convertirse en sacerdote. Incluso, en varias ocasiones, fue a buscarlo junto a su otro hijo Antonio.
Su vida en familia
Félix y su mujer se trasladan a Linares, una ciudad de Chile ubicada en la séptima región. Allí, nace su hijo Álvaro.
Empieza a trabajar en una fábrica de licores llamada “Traverso” y se hace amigo de su jefe que también era italiano, convirtiéndose en su mano derecha.
Chile se encontraba bajo la dictadura militar de Augusto Pinochet y Félix había instalado su propio negocio de Licores en la ciudad. Pero sufría la constante persecución de los militares que eran propietarios de la licorería de la competencia.

Este hostigamiento provocó que se ponga en contacto con algunos familiares que vivían en Argentina y mudarse para iniciar una nueva vida.
La llegada de Félix y su familia a nuestro país
Instalado en Argentina con su familia, empieza a trabajar de garrafero y, luego de algunos años, el marido de su prima le consigue una entrevista en la fábrica “Parafina del Plata”, ubicada en Juan María Gutierrez. Allí realizó distintos tipos de trabajo y se jubiló de operario químico. Aunque a Félix le iba muy bien en la empresa, paralelamente seguía ejerciendo como garrofero.
Luego de vivir un tiempo en el Cruce de Varela, se trasladaron a Juan María Gutiérrez, pero no estaba convencido con el lugar, ya que se encontraba muy poco poblado y pensaba en su hijo, entonces decidieron mudarse a Tolosa, donde vivió algunos años.
Después de vivir en La Plata, ciudad con la que Álvaro se encuentra muy conectado, ya que estudió odontología en la Universidad Nacional de La Plata y es hincha del Club de Gimnasia y Esgrima La Plata, se mudaron a Quilmes, a la casa donde Félix vivió hasta el día que falleció.
Álvaro logra que su padre retome el vínculo con su familia y ayudó a que regrese a su país. En Italia se instaló en la casa de su hermana durante 3 años. Logró perder la vergüenza que sentía por tomar la decisión de vivir una maravillosa historia de amor, pero regresó a Argentina cuando se enteró que iba a ser abuelo.
El 5 de noviembre del año 2018 falleció a las 23.45 horas rodeado del amor de su hijo, su nieto y su mujer.
Un hijo orgulloso de la maravillosa historia de vida de su padre
Álvaro decidió contar esta maravillosa historia de vida, porque quiere homenajear su papá, a quien describe como un gran hombre, humilde, honesto, con principios, muy trabajador y con un alma muy pura.
Recuerda siempre su forma de caminar, algunas sabias palabras que Félix le ha dicho y le han servido de enseñanza.
Álvaro agradece haber tenido un padre así, que le inculcó principios y valores. Le enseñó a ser un buen hombre y una persona sin ningún tipo de rencor.
En el año 2019, Álvaro decide asociarse al Centro Molisano Sant’ Elía de La Plata para empezar un vínculo con las raíces de su padre.

Tuvo la oportunidad de asistir a una fiesta donde se sintió en familia y acompañado, disfrutando de la música y exquisiteces que ofrecen los molisanos en sus eventos.
Álvaro viajó a Sant’ Elía dos veces (1996/2007) y siente una gran conexión con la cultura italiana, sobre todo con la región de Molise. Conoció a la familia de su papá, quienes lo hicieron sentir como en su casa, habla el idioma y escucha la música típica.
En algún momento le gustaría volver a Italia para reencontrarse con los familiares de su papá en la bella Sant’ Elía a Pianisi.
Álvaro afirma que con cada viaje se enamora cada vez más de aquel lugar que vio nacer y crecer a su tan querido padre.
Quien fue el Padre Pio
Francesco Forgione nació en Italia en el año 1887 en una familia humilde.
En su adolescencia decidió convertirse en fraile y empezó como novicio en el convento de Morcone.
Durante su vida recibió los estigmas que sangraron varios años y era caracterizado como una persona que podía ver mucho más allá de los ojos. Se daba cuenta como estaba una persona, si sufría, si necesitaba algo, si tenía dudas sobre alguna decisión importante, etc.
Algunas personas afirmaban que podía estar en varios lugares al mismo tiempo. Se le atribuyen milagros como el de Gemma Di Giordi, una pequeña que nació sin pupilas pero empezó a ver luego de una visita del padre Pío.


